4/24/2017

Puffy Sweater


No voy a hablarles de cómo los volados son tendencia en todas partes, porque ya lo saben. Creo que esta “moda” es algo que u odias, o amas y Chile, definitivamente, NO está listo para mi puffy sweater y pseudo-puffy pants, pero no me importa nada :)


El sweater me lo pedí por la página china (a.k.a aliexpress), y para los que tienen dudas con las tallas, lo que hice fue conversar por el chat con la proveedora para que no me fuese a llegar algo muy chico (o gigante). En cuanto a la calidad de los productos, es una lotería, pero va de la mano con el precio: si compras algo demasiado barato, lo más seguro es que te vaya a llegar algo muy trucho, si compras algo arriba de los USD 15, lo más seguro es que te llegue bien; igual depende y, a veces, hay cosas baratas que sorprenden, pero es un riesgo que hay que asumir cuando se compra en estos portales. Este sweater me costó alrededor de USD 16 y en verdad está bastante bueno. No es la tela más suave ni más abrigadora, pero tampoco me puedo quejar.



Aritos: diseño original de Open House Projects (yo me compré una copia -en plata, para sentirme menos miserable- porque no están a mi alcance pero los necesitaba demasiado, shame on me :( ) / Lentes: Aldo



Los pantalones son unos jeans básicos (de esos ultra baratos que venden en Forever 21) con los que me lancé un DIY muy utilísima.com. Llevaba rato queriendo unos pantalones así pero nada que los conseguía en mi talla - ni en un precio decente - así que agarré estos, que me quedaban largos de ruedo, los corté, fruncí, deshilaché y volví a coser (en verdad no fue tan complicado como suena, lo prometo). La gente los veía muy raro, pero to each its own...yo no ando por ahí criticando lo que usan los demás (JAJA).




Estoy decidiendo qué voy a hacer con mi pelo, lo amo platinado, pero hay que cuidarlo mucho, entonces no sé si dejarme las raíces hasta que crezca o si retocármelas, pintarlo de otro color o qué. Pero nada, no los agobiaré más con mis first world problemos.


Nos leemos por ahí :)

3/12/2017

Swang

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Enterito: Nicopoly / Zapatillas: Adidas Stan Smith/ Lentes de sol: Aldo.

¡Hola a todos!


Vengo a dejarles un post con una prenda de esas que no te convencen mucho cuando las compras, pero que después terminan convirtiéndose en una de tus favoritas.


Este mono/enterito/jumpsuit o como lo quieran llamar lo compré hace tiempo en unas rebajas de Nicopoly (una tienda en Santiago). Cuando lo vi la primera vez en vidriera me gustó mucho el corte y el color, pero quizás no como para usarlo yo. Igual decidí pasar a verlo y también lo tenían en color negro - opción que prefería sin dudas por un tema de usabilidad y practicidad. Me pareció que estaba un poco caro y no sentía el fit 100% bien, así que apliqué una de esas técnicas de persona adulta que uno solo aprende con el tiempo (y con la falta de millones de dineros para comprar): decidí irme y pensar si realmente lo quería, en lugar de hacer una compra impulsiva.


Pasó el tiempo y un día que me tropecé con la tienda había rebajas (todavía no he aprendido a resistirme a las rebajas :( ). Encontré el enterito en mi talla sólamente en este color aguamarina PERO con 60% de descuento...no estaba muy segura, pero al final sentí que tenía que aprovechar porque de verdad me parecía una prenda muy útil y versátil. Con buenos accesorios y tacos o sandalias podría servir para una comida elegante o un matrimonio, y con zapatillas, como lo llevo en estas fotos, para un look más relajado y cashual.

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Originalmente pensé en teñirlo de negro (cosa que obviamente nunca concreté) y lo tuve olvidado en el closet durante varios meses, hasta que finalmente un día me lo puse y me enamoró el color. No sé si es en parte el contraste con el pelo platinado (lo compré cuando todavía estaba castaña), pero me encanta cómo se ve el tono de la tela. En principio me parecía un poco chillón para una prenda TAN "grande". Nunca he tenido problemas usando colores (aunque me encante vestirme de negro), pero normalmente los mezclo o los balanceo para dar toques a un look. Con este enterito al principio me sentía un poco rara, especialmente porque en Chile la gente no usa mucho ese tipo de colores y me daba la sensación de que me veían mucho en la calle como si fuese una freak. Todavía siento que es algo que llama la atención cuando salgo, pero ya no me importa porque me gusta como me queda y es una manera muy cómoda y fácil de verme arreglada sin hacer mucho.


El largo es algo que también podría ser cuestionable para mi estatura y tipo de cuerpo, pero como les he mencionado antes, la verdad lo que me interesa es sentirme bien con lo que llevo puesto, más allá de lo que digan ciertas “reglas” a la hora de vestirse.


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Espero que arranquen bien la semana que se viene.

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1/28/2017

Blondie: On going blonde

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*esto no es un tutorial* - I'll post the english version of this post soon enough :)


Siendo la inconstante “blogger” que soy, tenía mucho tiempo sin postear contenido por acá - me es más cómodo y rápido subir fotos a instagram y creo que ese es el dilema de muchas blogueras actualmente - anyway, me estoy desviando del tema. En Noviembre del año pasado tomé una decisión con la que venía coqueteando desde hace muchísimo tiempo, pero con la que no me terminaba de animar: me teñí de rubia.


Para muchas chicas estos cambios son menos impactantes quizás, pero en mi caso, si bien siempre estoy abierta a cambiar mi pelo con distintos cortes o algunos colores, teñirme de rubia era un big deal. Los que me siguen por acá o por cualquier otra red, deben estar acostumbrados a mi color de pelo natural: un castaño bien bien oscuro, y más allá de lo que implica cambiar tu aspecto tan radicalmente, esto significaba que para volverme rubia tenía que someter a mi pelo a un maltrato super significativo, porque no quería ser cualquier tono de rubia, quería platinarme.


Entonces, como varias me han preguntado, les voy a contar sobre mi experiencia en este proceso, cómo logré llegar al color que tengo ahora, cómo estoy cuidando mi pelo, etc etc.


Primero que nada, les diría el típico WARNING: do not try this at home. Cosa que yo no cumplí, porque me decoloré el pelo sola. ¿Por qué? Si bien respeto muchísimo a todos los peluqueros y coloristas, y entiendo que su trabajo tiene el valor que cobran, por el pelo tan oscuro que tengo naturalmente, todas las peluquerías me estaban presupuestando alrededor de los 200.000 pesos chilenos mínimo para poder lograr el color que quería (unos USD 300 aprox.) que...si me hubiesen sobrado tal vez los habría invertido en eso, tal vez no. No quería pagar tanta plata porque no soy millonaria - yet -.


Les voy a describir todo lo que hice, haciendo la salvedad de que realmente no recomiendo que hagan ciertas cosas en casa, especialmente lo que hice mal (y ojalá dejándoles claros los errores que cometí para que no los cometan ustedes).


Al momento de decidir que haría el proceso por mi cuenta empecé a investigar mucho y a preguntarle a gente cuál era la mejor opción para hacerlo. Finalmente, fui a Casa Pichara (una tienda donde venden implementos y productos para peluquería en Chile) y compré todo lo que iba a necesitar.


Aparte de un decolorante (anti-pigmentos naranja), compré el revelador (usé uno de 40 volúmenes y otro de 30), papel de aluminio de peluquería y un link bonder, que es un producto que utilizas para evitar que el pelo se dañe tanto en la decoloración (ahorita está muy de moda el olaplex, yo usé uno similar llamado LinkedIn Link-D y sé que L'Oréal acaba de sacar su versión también). Aparte de esto, me dieron un tonalizador, que es lo que hace que finalmente el pelo te quede casi blanco.


Aquí tengo que aclarar varias cosas: por una parte, antes de decidir decolorarme pasé varios meses en cuidado intensivo de mi pelo, que consistía básicamente en aplicarme mucho aceite de coco el día que me tocaba lavarme el cabello, dejarlo ahí una media hora - o más - y usar un buen shampoo/acondicionador. Mi pelo es bastante grueso y abundante y creo que estas dos cosas combinadas fueron lo que evitaron que me quedara calva.


En mis procesos de investigación encontré opiniones encontradas: hay quienes dicen que usar decolorante con revelador de 40 volúmenes es una locura y que una persona no profesional NO debería usarlos porque se puede derretir el pelo; otros me dijeron que era preferible usar este tipo de revelador, ya que lo que hace es que el pelo se decolore más rápido y que necesites hacer menos decoloraciones para lograr remover totalmente el pigmento del pelo. Es decir, menos decoloraciones = menos daño. Me pareció un punto válido, así que eso fue lo que decidí hacer. Pero nuevamente, aclarando que mi tipo de pelo es grueso y “resistente”. Si alguien con pelo delgado llegase a usar este revelador probablemente sí se quedaría calva.


El link bonder es una parte fundamental para no derretirse el pelo. No es que ahora me crea peluquera, pero para resumir el proceso de decoloración, lo que estás haciendo es sacarle todo el pigmento al pelo, esto implica abrir la cutícula, resecarlo y dejarlo muy finito, lo cual suele llevar a una textura elástica cuando está mojado y, además, a que se rompa con mucha facilidad - y a esto último es a lo que se refieren cuando te dicen que te puedes “derretir” el pelo. Cada uno viene con sus respectivas instrucciones de uso (que no son complicadas) y, si se respetan bien, funcionan.

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NYE


Como tengo tanto pelo y tan poca paciencia, la primera decoloración que me hice fue medio desastrosa. Cuando uno está pensando en cómo hacer la decoloración, en tu cabeza es todo fácil y rápido: guantes, brochita, aluminio, esperar. Lo que no pensé muy bien es que de verdad tengo una cantidad enfermiza de cabello, así que en un momento me empecé a desesperar y ya no aplicaba bien el producto (además que es difícil visualizar bien todos los ángulos de tu cabeza).


Cuando el decolorante no se aplica de forma uniforme, quedas con manchones en el pelo, que en caso de hacerte un balayage no es tan grave porque se puede disimular, pero si quieres platinarte o tener un rubio claro, es vital que la decoloración esté igual en todo el pelo o te va a quedar una especie de leopardo raro en la cabeza.


Al darme cuenta de que la había cagado, decidí hacerme otra decoloración - al instante- tratando de mantener la uniformidad y arreglar los pedazos que habían quedado raros. Para no aburrirlos, les resumo que, después de múltiples decoloraciones, eventualmente logré tener un pelo onda quinto elemento/simpson y en ese stage se me acabaron los productos, así que tuve que ir a comprar más - no sin antes tomar la fantástica decisión de tratar de tonalizarme y dejarme el pelo de un color lila-rosado - en este punto era como la calaverita que salía en animaniacs de “buena idea”/ “mala idea”, pero teniendo puras malas ideas jajaja.


Gracias al link bonder logré que el pelo mantuviese una textura bastante decente y suave.


Lo del pelo rosa-morado me lleva a mi siguiente punto: he visto varios videos de chicas que se hacen tonalizadores caseros con un tinte violeta y alguna mascarilla de tratamiento. En mi experiencia, esto no funciona tan bien como lo pintan. Según la rueda de colores, el morado al ser opuesto al amarillo, ayuda a eliminar los pigmentos de este color del pelo, es decir, transformar el amarillo “pollo” en tonos más cenizos. La cuestión es que esto funciona cuando ya tienes el pelo muy clarito. Cuando lo tienes en estado simpson NO. Más que hacer estos tonalizadores caseros, recomendaría comprar un tonalizador sin amoníaco (en tonos del 10 hacia arriba, pero esto depende de la marca) y usarlo mezclado con crema de tratamiento o acondicionador, nunca con revelador - se los digo porque lo intenté con revelador y no me sirvió. Este paso es el final y tienen que hacerlo cuando ya tienen el pelo lo más claro posible, o no va a tomar.


Eventualmente, después de muchas decoloraciones (que NO se deben hacer seguidas, y se los digo porque lo hice y sé que no fue buena idea) logré dejar mi pelo en un tono amarillo “humano”, pero que igual no me gustaba y como no me estaba funcionando lo del tonalizador (lo que les expliqué arriba lo aprendí después de haberla cagado mucho), decidí comprarme un tinte de estos de farmacia en el rubio más claro que conseguí.


Admito que cuando lo apliqué cometí el error de olvidar incorporar el link bonder, pero ESE TINTE fue el que me dañó más el pelo. Más que las decoloraciones, aunque no lo crean. Esos tintes son el diablo, por más que traigan mil cremitas y aceites y no sé qué. Son buenos para pintar canas o para colores intensos, pero con pelo decolorado no lo recomiendo para nada. Después de esa coloración se me quemaron muchísimo las puntas y decidí cortarme el pelo.


Una semana y tanto después, asumí mi derrota y fui a la peluquería para que me hicieran un corte más decente. También me apliqué un “shot” de olaplex para devolverle un poco de peso al cabello y ahí quedó como en la foto que ven abajo.

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Lo podía hacer ver decente, pero estaba muy muy maltratado y la onda natural del pelo se deformó y no era ni ondulado ni liso, tampoco podía aplicarle mucho calor de secador o plancha, así que estaba en una encrucijada capilar medio molesta.


Como siempre que uno se hace algo raro en el pelo, eventualmente “aprendí” cómo peinarme para que se viese de una forma que me gustara y, luego de un tiempo, y tras un retoque fallido de raíces (de nuevo, no me dio la paciencia y me quedó el pelo de todos los colores), fui a la peluquería para adecentarlo un poco.


Más arriba les mencioné que me parece genial que los profesionales -de cualquier tipo- cobren lo que corresponde por su trabajo, pero también hay que saber que hay gente carera y punto. Desde hace tiempo que me corto el pelo en la misma peluquería acá en Chile (Pelu Condell, en Barrio Italia), pero el chico con el que me atendía siempre se fue y quedé con esa desconfianza de entregarle tu pelo a alguien nuevo *drama*. Decidí darles la oportunidad porque tienen buenos precios y sé que hacen buenos trabajos, y así encontré a mi peluquero actual (Ignacio), que logró finalmente que pudiese tener el color que tanto quería *dreamy eyes*. ¡Aguante, Ignacio!
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Me hizo una última decoloración usando olaplex, con más foco en la raíz, pero extendiéndola al resto del pelo, y me preparo el tonalizador para que el pelo quedara casi blanco.


De todo mi aprendizaje (empírico y lo que después aprendí en la peluquería) saco estas conclusiones - o cosas que habría hecho diferentes - que es lo que (después de tanta verborrea) realmente les puede servir si quieren tener pelo platinado:


  • Ante el primer fracaso, debí haber ido a la peluquería en vez de usar el tinte de farmacia, pero soy muy terca. Esto me habría ahorrado maltrato al pelo y dinero de tratamientos capilares.

  • SIEMPRE usar un link bonder. Es un costo añadido, pero la verdad protege mucho el pelo del daño de la decoloración.
  • Los decolorantes Pravana (que no son los que usé en casa, sino los que usaron en la pelu) son MUCHO más efectivos y rápidos. Creo que usando este, con unas dos, máximo 3 decoloraciones + tonalizador podría haber tenido mi pelo blanco sin tanto “trauma”.
  • Agarrándome del punto anterior - con mucho respeto y sin creerme peluquera: si un profesional es bueno, por más oscuro que tengan el pelo, si lo tienen “virgen” no necesitan hacerse “hasta 5 decoloraciones” como te dicen en algunas peluquerías, para llegar al pelo clarito.
  • El cuidado de este tipo de pelo es UNA PAJA - o sea, muy molesto: terminé gastando mucho dinero en productos para cuidar el pelo, que si hubiese tenido más cuidado me habría podido ahorrar, pero no sé si tanto porque igual es delicado. Siempre que me lavo el pelo - que recomiendan no sea más de una vez a la semana, o en su defecto, lo más espaciado posible - me aplico un tratamiento en el pelo, el cual me dejo mínimo 20 minutos. A veces uso el acondicionador (20 minutos) Y el tratamiento (20 minutos más), entonces, si bien no te lavas el pelo TAN seguido (por la misma resequedad se ensucia mucho menos), cada vez que te lo lavas tienes que invertir por lo menos una hora en el proceso. Uno se acostumbra, pero igual Zzz.
  • Shampoo morado: es vital para evitar que el pelo agarre de nuevo ese pigmento amarillo feo que le da el sol, los minerales del agua, etc. Como el pelo está muy poroso y este shampoo reseca bastante, recomiendan usarlo máximo una vez por semana. En una tienda una señora me dijo que tienen un acondicionador que sirve para esto mismo, no lo he probado, pero me atrevo a decir que esto debe ser mejor opción, porque en serio el shampoo reseca bastante. Cuando se me acabe el shampoo, quiero probar esta otra opción. Yo uso esta marca y me gusta. En general, si estos shampoos se dejan mucho rato el pelo se pone lila/grisáceo, así que hay que tener ojo con eso.
  • Tratamientos: Estuve usando este set de NaturalTech by Davines (shampoo, acondicionador y tratamiento) y son fantásticos y 100% naturales, pero muy caros. Ahora estoy usando los productos Organix de aceite de argán, que son buenísimos y más accesibles. Tengan en cuenta que el platinado implica bastante gasto en productos de cuidado, que al menos yo no hacía antes.
  • Aceite de coco y de argán ayudan mucho, además hay que evitar a toda costa secador y especialmente plancha de pelo (T_T). Cuando dejo de usarlos noto el pelo mucho menos seco, de verdad. En caso de usarlos, comprar algún protector de calor que mitigue un poco el daño. Yo uso este, pero en general siento que todos los protectores dejan el pelo un poco tieso.
  • Protégete del sol: aunque suene tonto, no es sólo porque te daña más el pelo, sino que teniendo el pelo claro siento que la radiación solar me afecta más que cuando tenía pelo oscuro. A veces hasta he llegado a sentir un poco de “insolación” en el cuero cabelludo, así que es bueno evitar exposición directa y prolongada al sol fuerte.
  • Trata tu pelo con amor: hay que desenredarlo suave para evitar que se parta o se caiga, no amarrarlo con ligas o materiales que lo puedan quebrar, porque está más débil que un pelo común, etc.
  • Disfruta: a veces lo odio, las raíces salen rápido, hay que cuidarlo mucho, retocar, blablabla pero de verdad ahora me siento rarísima cuando veo fotos con mi pelo oscuro, como que no soy yo, no sé cómo explicarlo jajaja. Me siento muy cool con mi pelo blanco, aunque la gente a veces te vea raro en la calle o los niñitos le pregunten a sus mamás “por qué esa niña tiene pelo blanco”, así que, si después de leer esto no estás traumatizada, anímate :)

Para más actualizaciones, sígueme en instagram: @andrea_urdaneta

xo

8/05/2016

Del día que aprendí a hacer pancitos con La Panadera


No sé si me considero una persona con o sin suerte, pero la semana pasada me gané una clase de panadería a través de un concurso de instagram de Miele Chile. Y sí, ahora viene el clásico “yo nunca me había ganado nada”, creo, no recuerdo bien, y si no recuerdo, es porque seguramente no.

Hace ya un tiempo encontré una panadería cerca de mi casa que se llama La Panadera, y me gustó mucho por sus propuestas de panes diferentes (pueden leer más en este artículo que escribí acá). Sabía que la dueña estaba dando cursos de panadería y siempre me llamó la atención hacer alguno, pero entre una y otra cosa, jamás lo había hecho, así que ganar esta clase me cayó como anillo al dedo.

El sábado pasado fui a la tienda de Miele Chile, en Av. Nva. Costanera, donde tienen un espacio destinado a la realización de varios cursos que están dictando allí (todos relacionados con cocina). Si no conocen la compañía, es Alemana y se dedican a vender electrodomésticos, entre ellos cafeteras y unos hornos muy top - perfectos para cocinar pan, duh -.

De verdad fue una súper buena experiencia, desde el momento que entré al local. Todo muy shiny y fancy. Después de que fue llegando más gente, esperamos unos minutos y bajamos al salón donde se iba a dar la clase. Tenían varias mesas con sus respectivas sillas, y en cada puesto ya estaban los primeros ingredientes que necesitaríamos medidos en platitos, una carpeta con todas las recetas paso a paso impresas, delantal, galletitas yyyy después llegaron chicos a preguntarnos si queríamos algo para tomar.

En el salón también estaba Fran Leyton, la dueña de La Panadera. No voy a decir que tuve un momento fan girl, pero fue muy cool poder conocer a la cara detrás de esos panes que llevo comiendo desde hace tiempo y que encima, sabía que me iba a enseñar a prepararlos. Score.


Nos contó un poco sobre ella y sobre su negocio y nos indicó que ese día íbamos a aprender 3 recetas diferentes (y que después nos llevábamos todo lo que preparásemos a la casa. Pan saliendo hasta de mis oídos. Felicidad).

6/20/2016

Sneakers NOT dead


Turtleneck & Pants: H&M / Coat: Forever 21 / Sunnies: Aldo / Sneakers: Adidas Originals #NMD

*English text below.

Los que me conocen saben que Man Repeller es algo así como mi biblia. Hace un tiempo publicaron un artículo declarando que para ellas las zapatillas habían muerto y que era hora de retomar otro tipo de calzado.


Una de las cosas que me encantan de la moda es la posibilidad de cambiar de opinión y abrirse a nuevas tendencias que nunca te habrías imaginado utilizando. Por ejemplo, cuando recién empezaron a utilizarse los pitillos en Caracas - circa 2004-2005, si mal no recuerdo - los detestaba, decía que jamás iba a dejar mis pantalones acampanados por nada del mundo. Unos meses después, desterré los oxfords de mi clóset y me entregué totalmente a los skinny jeans.  Ahora que han vuelto a utilizarse las botas anchas, no sé si me veo en ellas. Y seguro en unos meses más me verán con algún pantalón así. And so on...





Me ha pasado mucho con todo, al igual que me ha pasado que ha habido “modas” que nunca me han gustado, o que siento que no van conmigo, así que no las he usado. Creo que son procesos cíclicos y que van de la mano con lo auténticos que puedan sentirse o lo “fieles a su estilo” que puedan llegar a ser. Qué tanto podemos seguir siendo nosotros a pesar de estos cambios que se van dando, y cómo esta evolución acompaña nuestro crecimiento en otros ámbitos de nuestras vidas (más que ponerme filosófica, estoy pensando en esas fotos que teníamos en el myspace).

6/13/2016

South Side







Tops & Cardi: H&M / Pants & Coat: Forever 21/ Shoes: Americanino/ Choker: La Bicharraka

Where to begin… I don’t even know what I should be writing here. Maybe I should start by explaining why I’m posting in english again after so long - greetings from Chile! - or not. It all seems very silly given the slight possibility that freaking Leandra Medine or someone from the Manrepeller team *might* eventually read this.


It reminds me of the time I ran into Win - Arcade´s fire lead singer - at Lollapalooza while listening to Savages. I was barely able to utter a word and I’m pretty sure I freaked him out with my excitement. Anyway, I digress.






While you awesome gals from the north are starting to enjoy a summer-ish spring, in the south side of the world, particularly in Chile, we’re living in a fictional fall with temperatures of 35ºF - yes, excuse me if I feel a little bit cheated, but these are NOT fall temperatures (wears “climate change is real” t-shirt). As we know, fashion weeks and trends in general are based on the seasons of the “top part of the world” - you know, above the Equator - and it’s somewhat weird to live in the half of the world that always has opposite temperatures, wearing coats and scarves while you’re starting to whip out your bikinis...so bare with my layering.


I adore my Alexander Wang X H&M sports bra and I wish I could wear it every single day - it might have a little something to do with the initials spelling AWAWAWA all over me. Maybe -, so I managed to make it wearable in the cold weather by layering it over a black turtleneck (that might as well be my new underwear because I wear it with pretty much everything).

3/14/2016

¡Valpo, po!


Jeans: Zara/Top: Topshop/Campera: Eat me!/Zapas: Puma Fenty x Rihanna


En la misma semana de mi segundo aniversario en Chile, finalmente fui a conocer Valparaíso. Sí, lo sé, una atrocidad no haber ido antes :(

Para los que no saben - y que no deben entender por qué digo que es una atrocidad - Valpo es una ciudad costeña en Chile que queda a un par de horas de Santiago, al lado de Viña del mar. Es un lugar muy turístico y conocido, es decir, que teniendo dos años en Chile, no haber viajado para allá antes es casi tan raro como un caraqueño que nunca haya ido a la Guaira o alguien en Buenos Aires que no conozca Tigre (ponele).


Valpo abajo/ Valpo arriba




vista desde Cerro Alegre




Me escudaré en el “mejor tarde que nunca”, llegan momentos en la vida de uno en los que no es tan fácil sacar tiempo (o disposición) para hacer todas las cosas que a uno le gustaría, ¿no?

En fin, a veces es mejor no planificar tanto y sólo decidir hacer las cosas. Así que el Domingo pasado me fui para Valparaíso.

Desde que entramos en la ciudad y empecé a ver cosas desde el auto, estaba encantada con todo. La arquitectura clásica, los mercados de domingo en la calle, el ambiente relajado porteño...